La administración de algunos fármacos requiere de una perfusión contínua. Con el uso de estos dispositivos de infusión contínua, a través del reservorio o del PICC, se evita el ingreso y el enfermo puede marcharse a casa. Este sistema es de cómodo transporte, lleva en su interior un globo de silicona que contiene el fármaco y que lo va inyectando poco a poco al ritmo deseado. Cuando finalice la infusión (cuando el globo esté completamente vacío), deberá acudir a su centro de salud o al hospital de día para su retirada. La enfermería del hospital de día le informará de los cuidados pertinentes.










