Posiblemente en algún momento su médico o enfermera le indique la posibilidad de colocarse un catéter de este tipo, ya sea porque el esquema de tratamiento lo requiera (infusores a domicilio), porque tenga un mal acceso venoso (venas frágiles, difíciles de canalizar o ya castigadas por los tratamientos), o porque el tratamiento sea irritante para las venas.
Existen dos tipos:
- Reservorio (tipo Port-a-cath).
Queda oculto bajo la piel en la zona anterior del tórax generalmente, y se compone, en un extremo, de una membrana, donde se pincha, que queda unida al catéter que se implanta en la vena (con mayor frecuencia en el tórax). Su colocación se realiza en quirófano ambulatorio. Se puede utilizar para la administración de tratamientos, extracciones de sangre y contrastes (éste último cuando lo permita el calibre del catéter). Mientras dure el tratamiento intravenoso, enfermería de hospital de día se encargará de mantener limpio el catéter. Una vez finalice su tratamiento, la limpieza deberá realizarse cada mes en el Edificio de Laboratorio de este hospital o en su Centro de Salud.










