Toxicidad cardíaca.
Algunos tratamientos producen alteración a nivel del músculo cardíaco o taquicardias, y puede estar relacionado con la dosis. Su médico velará porque esto no ocurra, o sea lo menor posible.
¿Qué hacer?
- Informar a su médico si padece un problema de corazón.
- Comunicar sensación de palpitaciones, ahogo, o hinchazón de pies.
Alteraciones renales y urinarias.
Algunos fármacos se eliminan por riñón y pueden producir lesiones en todas las estructuras que intervienen en la eliminación de la orina. Los efectos pueden ir desde la cistitis hasta cierto grado de insuficiencia renal.
¿Qué hacer?
- Beber al menos 2 litros de agua los dos días siguientes al tratamiento y más de 1 litro la semana posterior.
- En caso de tener prescrita medicación protectora de las vías urinarias, deberá tomarla como se lo indique enfermería.
Toxicidad pulmonar.
Por el efecto de algunos fármacos se puede producir toxicidad en los pulmones, que puede ser agravada por otros tratamientos, como la radioterapia, o por sustancias como el tabaco.
Generalmente se manifiesta con síntomas como la tos, la sensación de falta de aire, molestias en el pecho, debilidad y cansancio.
¿Qué hacer?
- En caso de presentar algún síntoma comentarlo con su médico.
- Abandonar el tabaco.










