Las nuevas vacunas contra el cáncer para reducir recaídas están en investigación.
Si hasta ahora no hay disponible una vacuna contra el cáncer propiamente dicha, es porque no se trata de una única enfermedad, sino que se considera un conjunto de varias enfermedades muy diferentes entre sí.
Te contamos todo lo que se sabe de la vacunación personalizada contra cánceres como el melanoma, y qué se pretende en estas investigaciones actuales.
Así se realizan las nuevas vacunas contra el cáncer
Este procedimiento empieza con la recogida de una muestra del tumor de la persona intervenida en el momento en que se le reseca en el quirófano.
Seguidamente, se lleva la muestra al laboratorio donde se realiza la secuenciación genética. Esto permite «identificar las mutaciones propias del tumor de ese paciente en particular, que dan lugar a determinadas proteínas responsables de su desarrollo, y que, consideradas antígenos, tienen más probabilidades de generar una respuesta inmunitaria«.
Después, siguiendo las indicaciones para producir los antígenos, se crean los fragmentos de ARN mensajero y se envuelve en una cápside o envoltura que es muy parecida a la de las vacunas de Covid.
El último paso consiste en administrar este tratamiento terapéutico, tal como nos explica la doctora: «La vacuna generada se inocula al paciente con el objetivo de presentar a su sistema inmune los antígenos propios del tumor que sufre para que, si quedan células residuales, el sistema inmune del paciente las reconozca y las elimine».
«Esta es la razón por la que estas vacunas se están investigando en pacientes que ya han sido operados», matiza.
Características de las vacunas personalizadas contra el cáncer

Otro dato es que este tratamiento se inyecta durante 12 meses.
«además del tratamiento estándar con inmunoterapia (en estos casos con pembrolizumab), cada 21 días, se le inocula una dosis de la vacuna». De esta manera se pretende disminuir la probabilidad de recaída.
Resultados de la vacuna del cáncer
Un reciente estudio Fase II sobre este tipo de abordaje en oncología obtuvo resultados esperanzadores. Las personas que participaron estaban diagnosticadas con melanoma de alto riesgo en estadio IIIb/IV, se les había extraído el tumor por completo y recibieron tratamiento de inmunoterapia únicamente o inmunoterapia y vacuna personalizada. Al respecto, la doctora señala que «la tasa de recaída en el grupo que recibió inmunoterapia y la vacuna fue la mitad que en el grupo que sólo recibió inmunoterapia. Estos resultados han animado a ampliar estas investigaciones a pacientes con estadios más precoces y a probarlo con más pacientes y otras patologías».
En un futuro existe la esperanza de que este tratamiento se incluya con el resto de las vacunas que ayudan a prevenir cánceres como la que se utiliza contra la hepatitis C o el papiloma humano o VPH. Esta última se puede administrar en niños y niñas para disminuir el desarrollo de tumores como el de cuello uterino, relacionados con este virus.










