Es la pérdida de apetito. Es un síntoma muy frecuente. Puede deberse a la enfermedad, al tratamiento o a la ansiedad.
¿Qué hacer?
- Tener en cuenta las preferencias del paciente.
- Variar la dieta, ya que los gustos pueden cambiar.
- Comer pequeñas cantidades de alimentos varias veces al día.
- Preparar los platos de forma variada y atractiva, buscando diferentes texturas y colores.
- Combinar en un solo plato un primero y un segundo.
- Enriquecer las comidas con otros alimentos que aporten proteínas (queso, leche entera, huevo, carne, pescados) y calorías (helados, frutos secos, quesos cremosos, mantequilla, miel, azúcar).
- Evitar alimentos light.
- Ingerir suplementos líquidos: sopas, leches, batidos de frutas o fórmulas comerciales, cuando hay incapacidad de consumir los alimentos sólidos.
- Evite beber líquidos durante las comidas, excepto en caso de sequedad de boca.
- Se puede tomar zumo de limón antes de las comidas para estimular el apetito.
- Servir las comidas en ambiente agradable y tranquilo.
- Comer preferentemente las comidas templadas o frías.
- Evitar olores fuertes.
- Propiciar compañía durante las comidas.
- Procurar que sea otra persona la que prepare la comida.










